Taller prelaboral de «Horticultura» en el marco de los Itinerarios de inserción sociolaboral.

Impulsando la inserción laboral a través de la horticultura ecológica

Gracias a lo recaudado en la Experiencia Tour de France, desde FAP Estudio realizamos una donación de 14.000 € a Cáritas Diocesana de Ávila para apoyar su proyecto de Pretaller de Horticultura Ecológica, una iniciativa destinada a acompañar a personas en situación o riesgo de exclusión social.

Desarrollado por Cáritas Diocesana de Ávila, el proyecto ofrece formación práctica en horticultura ecológica y herramientas para mejorar las habilidades personales, la autoestima, la autonomía y los hábitos laborales, favoreciendo que las personas participantes puedan avanzar hacia futuras oportunidades de empleo e inclusión social.

El proyecto también permitió que las personas participantes reforzaran su autoestima, reconocieran sus propias capacidades y recuperaran la confianza en sus posibilidades laborales.

Desde la Fundación FAP Estudio, nos sentimos orgullosos de contribuir a iniciativas como esta. Gracias a lo recaudado en la Experiencia Tour de France, nuestra donación ayuda a respaldar el trabajo de otras organizaciones y su compromiso con una sociedad más inclusiva, sostenible y llena de oportunidades.

Resultados que generan oportunidades

Durante 2024, el proyecto consiguió resultados significativos:

  • 22 personas participantes: 6 mujeres y 16 hombres recibieron formación y acompañamiento.

  • 3 personas encontraron empleo durante el periodo de intervención.

  • 546 horas de formación en horticultura ecológica, búsqueda de empleo, sensibilización medioambiental, prevención de riesgos laborales y habilidades sociales.

  • 22 huertos de aprendizaje: cada participante trabajó su propia parcela, de aproximadamente 65 m², adquiriendo conocimientos prácticos sobre cultivo, riego, planificación y recolección.

  • 15 personas continuaron acompañadas por Cáritas tras su participación, y 2 de ellas prosiguieron su formación en el taller de madera.

  • Un impacto que va más allá de la formación: la actividad favoreció el trabajo en equipo, la ayuda mutua, la responsabilidad y la integración social. Además, la producción de los huertos contribuyó a la economía de las familias participantes y al comedor del Hogar Santa Teresa, destinado a personas sin hogar.